lunes, 16 de junio de 2008

El Cine Comercial como Recurso Didáctico para la Formación de Formadores

Si tenemos en cuenta que el aprendizaje es un proceso independiente y personal que se encuentra íntimamente relacionado con el proceso de enseñanza, entonces resulta de suma importancia que el alumno esté motivado, interesado en los temas que debe aprender y que el proceso sea lo suficientemente movilizante como para promover el cambio personal, base de la modificación de la cultura organizacional.

El cine es considerado una de las experiencias audiovisuales más emotivas y movilizantes de nuestra época. Por este motivo, se ha convertido en una de las industrias de mayor éxito, crecimiento y difusión del siglo XX.

Las películas tienen el poder de trasladarnos a otros lugares, épocas y/o mundos. Conocer historias, personajes y situaciones reales e imaginarias que nos permiten reír, llorar, pensar o simplemente ver la vida desde diversas perspectivas.

La industria cinematográfica es tan poderosa que ha llevado sus producciones a los más remotos lugares del planeta, sus historias y personajes han atravesado el mundo con la misma velocidad y fuerza que las ideas.


En muchas películas, se transmiten conceptos de una manera simple y mágica, mensajes que nos penetran, emocionan y movilizan más que las palabras. Se sintetizan y se transmiten ideas en minutos, que nos llevaría horas explicar a través de otros medios y cuyo efecto jamás sería el mismo, debido a la calidad de las producciones.

Es por ello que muchos formadores y consultores usan este valioso recurso en el marco de las organizaciones. La inclusión de videos como disparadores o motivadores de las actividades de capacitación no es un recurso nuevo ni innovador; sin embargo el uso intensivo de películas comerciales y publicitarias sobre las cuales basar una actividad de aprendizaje, ha sido una de las experiencias más interesantes realizadas en los últimos años.

El cine comercial y el publicitario pueden ser poderosas herramientas didácticas para facilitar el proceso de aprendizaje y la tarea de enseñanza, debido a sus gran capacidad de:


*Generar emociones
*Motivar el interés
*Provocar reflexiones
*Ayudar a pensar
*Crear dudas y provocar el análisis crítico
*Difundir historias creíbles
*Mostrar con claridad conceptos difíciles de explicar
*Permitir el análisis
*Facilitar la extracción de conclusiones

Me refiero al uso didáctico de películas comerciales, no solamente como meros disparadores o sintetizadores de una actividad de capacitación, sino como base y actividad central para el desarrollo de conceptos e ideas, fuerza de cuyo análisis profundo y pleno de significado podemos aprovechar para lograr los objetivos propuestos en una capacitación.

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